lunes, diciembre 17, 2012

Día 352: Car-Can, Contra la muerte, sillas para perros

Hacia el futuro desarrollarán prótesis para canes, porque aún faltan 

Alejandra Lezama es dueña de "Casimiro", un perro con poco más de nueve años de edad que sufrió una fractura de cadera que no le permite tener movilidad en sus patas traseras.

Después de varias pláticas con médicos veterinarios que le mencionaban a Alejandra que la única opción para su mascota era la eutanasia, decidió darle una segunda oportunidad de vida con la ayuda de una silla de ruedas.

Así llegó a la empresa Car Can.

"Ahora puede correr, saltar, perseguir ardillas y lagartijas, ponerle ruedas a sus patas traseras cambió su vida para continuar con la alegría que lo caracteriza", contó Lezama.

Cuando una mascota sufre un atropello, caída, mal movimiento, causas genéticas o degenerativas que provocan consecuencias que limitan su movilidad y demeritan su calidad de vida, los dueños no saben reaccionar ante la situación.

Se sabe que algunas personas ante tal panorama y después de hacer lo posible para salvar a su mascota sin ningún resultado, optan por la única opción que conocen: la eutanasia.

Car Can es una microempresa familiar pionera en el país que fabrica sillas de ruedas para mascotas discapacitadas (miembros delanteros o traseros), con el fin de darle una segunda oportunidad al mejor amigo de la familia.

Javier Hernández, médico veterinario de profesión, fundó su microempresa hace siete años. Contó que su empresa nace con un caso práctico que llegó a sus manos al ejercer su profesión.

Como el caso de "Casimiro", Hernández trató a un perro de raza pastor alemán que se había puesto en manos de varios médicos, y nuevamente la única solución que le diagnosticaban en ese momento era la eutanasia.

Dijo que él le pidió a su dueña que le diera tiempo para una mejor solución.

Comentó que fueron meses los que dedicó a investigar sobre algún artefacto que le ayudara a la mascota ha desplazarse para realizar sus funciones cotidianas, "amortiguando su sufrimiento".

Después de varios intentos que venían acompañados de fracasos, logró diseñar un carro con las características deseadas que le permitió a la mascota volver a caminar y así mejorar su calidad de vida

Para arrancar su proyecto, reveló, tuvo varias limitantes pero que nunca le pasó por la mente tirar la toalla.

El veterinario compartió que dejó de destinar recursos económicos como la compra de artículos para mantener su clínica, la cual hoy en día es la fábrica donde se elaboran las sillas.

Los productos que fabrica la microempresa podrán usarse en perros y gatos sin importar su tamaño, además de que en una ocasión crearon un carro para conejo y otros animales que lo requieran en un tiempo determinado.

Como estrategias comerciales de posicionamiento, dijo, se anunciaban en Mercado Libre, periódicos pero que al final sus recursos sólo le permitían darse a conocer una semana ya que aseguró "es muy caro".

Hoy en día hace uso de las redes sociales como Facebook, "es un canal accesible para darnos a conocer en toda la república mexicana", aseguró

En busca crear sillas más ligeras y duraderas, su familia se dio a la tarea de conseguir materiales resistentes. El objetivo es seguir para que las personas y sus mascotas sean felices.

El veterinario resaltó que con el uso de sus sillas de ruedas las mascotas se independizan, mejoran su calidad de vida y sobre todo no se lastiman ni se ensucian el cuerpo, "el desplazarse por el piso trae consigo ciertos riesgos".

Sin embargo, expresó que pese a los elevados costos de los materiales con los que fabrica los carros, mantiene precios bajos incluso comparados a nivel mundial, con el firme propósito de "llegar a todas las mascotas que lo necesiten".

"El costo de las sillas de Car Can son cinco veces más bajos que aquellas que son importadas y estandarizadas", manifestó Javier.

Los precios para las sillas de ruedas oscilan de los 800 pesos hasta mil 500 pesos, además ofrece carritos de cuatro llantas para las mascotas que no pueden mover ninguno de sus miembros con un costo de mil 500 a 2 mil pesos.

También, cuenta con el servicio de baño y estética canina, servicio integral de terapias, venta de ropa y accesorios para mascotas como: suéteres, camisetas, impermeables, gorritas, collares, placas, camas, entre otros.

Lo más difícil fue sobrellevar la falta de recursos frente a la demanda, en muchas ocasiones donamos sillas de ruedas y ahí se presenta una fuga de capital.

También dijo que otro obstáculo es la indiferencia de los dueños para sus mascotas, "eso nos obliga a redoblar esfuerzos", ya que hasta ahorita no estamos a favor de dormir a ninguna mascota.

Las sillas de ruedas se envían a toda la república, además de países como Argentina, Perú, Guatemala y Estados Unidos, los cuales gozan de los beneficios de la empresa.

En el futuro desea desarrollar prótesis para perritos, ya que asegura que este tipo de ortopedia animal falta en el país.

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/74857.html
Crédito: Paulina Gómez Robles | El Universal
SitioWeb: http://www.car-can.com.mx/
Giro: Mascotas, Veterinarios
Ubicación: Cd. de México
Contacto: contacto@car-can.com.mx

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2 comentarios:

  1. Me da muchísimo gusto publicar historias como la de Can-Can, empresas que buscan el bienestar de un sector, en este caso los animales!! Felicidades.

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