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domingo, junio 21, 2015

2015 - Día 172: Punto MX, el secreto de la comida mexicana en España

Roberto Ruiz, Chef de Punto MX, intenta mostrar que su restaurante en España busca romper todos los estereotipos... 

Nada de paredes decoradas con un mexicano con sombrero sentado a la sombra de una nopalera, ni de máscaras de lu­chador. “Queríamos que el folclore estuviera en la comida, no en los adornos”, dice. 

El Chef Roberto Ruiz entra y sale de la cocina. Nunca para de trabajar. Dedica más de 14 horas a su nego­cio. Incluso se ha mudado a vivir a la cuarta planta del edificio ubicado en el número 40 de la calle General Pardiñas, en el barrio de Salamanca, en Madrid, lugar que alberga desde mayo de 2012 al restaurante Punto MX.

Con la frase “No nachos, no Maná” bordada en su filipina, Roberto intenta mostrar que su restaurante busca romper todos los estereotipos: nada de paredes decoradas con un mexicano con sombrero sentado a la sombra de una nopalera, ni de máscaras de lu­chador. “Queríamos que el folclore estuviera en la comida, no en los adornos”, dice.

Lista de espera

Durante el primer año Punto MX había atendido a más de 42,000 clientes y se convirtió en el segun­do restaurante con la lista de espera más larga de España.

“En los primeros 12 días ya teníamos las reservaciones de los tres meses siguientes y desde ahí no hemos parado”, afirma Martín Eccsius, uno de los cuatro fundado­res de Punto MX, junto con Juan Mayne, María Fernández y Roberto Ruiz. Actualmente, la lista de espera está llena hasta junio de 2015.

Uno de los elementos que ha aumentado su demanda es la estrella Michelin que ostenta desde 2014. Esta es la primera vez que se le otorga una estrella a un restaurante mexicano en Europa.

La inversión

Aunque hoy Punto MX puede considerarse un caso de éxito, sus inversionistas cuentan que reunir el capital necesario para abrir el restaurante no fue fácil. “Cada uno tenía su trabajo y plantearse hacer una inversión no resultó senci­llo”, destaca Eccius.

A través de ahorros y prés­tamos familiares, los cuatro pioneros lograron reunir 400,000 euros.

Con sabor a México

De acuerdo con Ruiz, lo que más valoran los comensales españoles es la combinación de sabores. Los tacos al pastor se sirven con secreto de cerdo ibérico de bellota, el tamal viene acompañado de rabo de toro y el wagyu ahumado se come con chiles tatemados.

En un principio, 60% de los productos eran llevados de México hacia España. Ahora, el restaurante tiene dos hectáreas en Segovia, en donde plantan, de manera orgánica, diversos tipos de chiles y especias.

Los españoles celebran el esfuer­zo. Juan Carlos Capel, presidente de Madrid Fusión, sostiene que “Punto MX es un redescubrimiento de la buena cocina”.

Crédito: Óscar Granados
Giro: Alimentos, Restaurante
Ubicación: Madrid

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lunes, junio 15, 2015

2015 - Día 166: Samba Smoothie: empresa sana y con responsabilidad social

Agustín Tristán inició su empresa motivado por ofrecer a las personas con diabetes bebidas sin azúcar, nutritivas y con buen sabor.

Una de las cosas que más me gustan del periodismo es la oportunidad que tengo siempre de conocer a personas importantes. Hablo de esos mexicanos que todos los días se levantan con ganas de trabajar y el único objetivo de tener un México mejor, lleno de oportunidades y de bienestar.

Tal es el caso de Agustín Tristán Aldave y su madre, Rebeca Aldave Morales, a quienes tuve el gusto de conocer hace un par de semanas y a quienes reitero mi admiración por el trabajo que están haciendo para darle forma y consolidar Samba Smoothie, una empresa que además de generar fuentes de empleo está preocupada por el bienestar de los consumidores y por devolver a la sociedad algo de lo que les ha dado este negocio.

Samba Smoothie es una firma de batidos nutritivos, todos 100% naturales, que surge del gusto que tenía Agustín por consumir ese tipo de productos en Estados Unidos, donde estudió y jugó raquetbol profesional. La vida deportiva de este joven entusiasta lo hacía beber, durante sus entrenamientos, de dos a tres vasos de estos preparados, servidos con suplementos y energéticos naturales.

Al regresar a México, Agustín se dio cuenta que no podía conseguir ese tipo de batidos y, por supuesto, empezó a olfatear la oportunidad de negocio.

Su segunda sucursal.

Además del agrado que tenía por ese tipo de smoothies, tuvo otra motivación para emprender este negocio: se dio cuenta que sus padres, quienes padecen diabetes, batallaban para encontrar bebidas sin azúcar, nutritivas y con buen sabor. Esta situación incrementó su preocupación por el problema de obesidad que afecta a los mexicanos, ya que es una de las principales causas de la diabetes.

Parte del éxito alcanzado por Agustín en los negocios se debe a las oportunidades profesionales que le dio la práctica del raquetbol. Gracias a sus habilidades atléticas obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Alabama en Estados Unidos.

A los 10 años de edad, aproximadamente, Agustín les dijo a sus padres que iba a irse a estudiar becado al país vecino gracias al raquebol. La incredulidad de sus padres ante estas afirmaciones se apagó cuando, a los 17 años de edad, Agustín se puso en la mira de tres universidades estadounidenses (Memphis, Colorado y Alabama) para ser reclutado como jugador de este deporte.

Agustín se decidió por la Universidad de Alabama, donde estudió ingeniería industrial y más tarde cursó un maestría en administración de negocios en la Escuela de Negocios Manderson Culverhouse, una de las mejores del mundo.

Durante esos años, además de jugar raquetbol –deporte del que fue campeón mundial juvenil–, Agustín empieza a trabajar como consultor para empresas de diversos sectores y da los primeros pasos como emprendedor, al poner en marcha un negocio de ropa y accesorios con distintivos de la Universidad de Alabama, así como una empresa de diseño de software. Además sienta las bases de Samba Smoothie, una de las primeras cadenas de su tipo en América Latina.

El primer punto de venta (una isla) de esta empresa abrió en diciembre de 2010 en el club de alto rendimiento más grande de América Latina, Club La Loma, en San Luis Potosí. Durante los siguientes dos años, Agustín se dedicó a desarrollar la franquicia bajo la asesoría de Feher & Feher, con lo que abrió una nueva sucursal en 2013.

Una vez que su proyecto mostró solidez, en 2013 obtuvo apoyo del director general de un fondo de inversión en Florida, Estados Unidos. Así, en 2014 abre otro punto de venta, pero esta vez en una unidad móvil.

Samba Smoothie tiene actualmente 33 exquisitos batidos, entre energéticos, con minerales, bajos en calorías, nutritivos para los niños, con proteínas, vitaminados y con fibra, además de jugos, chocolate, café, cocteles de frutas, avena preparada, wraps, sándwiches, chapatas y ensaladas. Todo preparado con productos 100% naturales.

Actualmente, Samba Smoothie entrega también sus nutritivos productos en la cadena de tiendas Oxxo. Por el momento sólo tienen capacidad para abastecer 47 tiendas en San Luis Potosí, pero Agustín espera lograr este año una segunda ronda de inversión en Estados Unidos, a través de un banco de inversión, para su expansión.

Pero además de ser un entusiasta y soñador emprendedor, Agustín es un joven comprometido con su país y con causas sociales. Con el apoyo de su señora madre, quien se desempeña como gerente general de Samba Smoothie, organizan visitas y eventos para apoyar a niños con alguna discapacidad, niños con cáncer, huérfanos y asilos. Para Agustín es importante que sus colaboradores y trabajadores compartan los mismos valores y filosofía para que cada uno de ellos aporte un granito de arena para tener un México mejor.

Esta nutritiva empresa tiene contemplado abrir dos o tres puntos de venta en este año y trabaja en un proyecto para dar empleo a madres solteras en San Luis Potosí, a través de la preparación y venta de sus productos en carritos debidamente equipados y autorizados para operar en la vía pública.

Fuente: http://www.forbes.com.mx/samba-smoothie-empresa-sana-y-con-responsabilidad-social/
Crédito: Jesús Eduardo López Loyola
Giro: Alimentos, Golosinas
Ubicación: Cd de México

jueves, junio 11, 2015

2015 - Día 162: El mexicano que construyó 23,000 casas dignas para familias rurales

MIA, busca que familias en comunidades rurales marginadas tengan acceso a viviendas dignas… Hoy, ya ha construido 23,000 en todo el país.

Un desarrollador de vivienda convencional invierte, compra tierra, urbaniza, construye, busca al cliente y obtiene utilidad. Guillermo Jaime Calderón empieza al revés: primero busca al cliente.


En 2009, decidió fundar Grupo Mejoramiento Integral Asistido (MIA). Este emprendimiento pretende que las familias en comunidades rurales de alta marginación accedan a una vivienda digna. Con seis años de vida, esta joven empresa ha construido 23,000 casas en toda la República Mexicana.

Guillermo Jaime Calderón vio la oportunidad cuando se dio cuenta que 50% de la vivienda que se construye en el país se hacía bajo un esquema de autoproducción y que el metro cuadrado costaba 10,000 pesos.

Pero el principal reto, explica, era generar un modelo de negocio con capacidad de escala “fuerte” para atender a las familias rurales. Uno de los obstáculos que enfrentó MIA fue que varias zonas rurales eran inaccesibles para la construcción, además de que sus actividades económicas no eran reubicables.

“En las zonas rurales funciona distinto: viven del autoconsumo, siembran. Había que pensar que la actividad de una familia rural se vería mermada por irse a una vivienda formal. ¿Cómo le haces para llevarle una casa digna, en términos de calidad, de durabilidad, funcionalidad?”, se preguntó Calderón.

El sueño (casi) imposible de una casa digna

En México, el sueño de una casa digna parece imposible para muchos: 57.7 millones de mexicanos viven en estado de pobreza patrimonial. Este concepto se refiere a que uno de los materiales de su vivienda no es duradero, sino precario, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

A partir del año 2000, se promovieron campañas gubernamentales para que las familias tuvieran acceso a una casa y pasaran de 250,000 a 750,000 viviendas construidas. Sin embargo, los apoyos se enfocaban al sector formal, es decir, a todo sujeto de crédito. Las comunidades rurales se quedaron fuera del esquema.

Además, los mexicanos eligen créditos informales: 33.3% prefiere pedir préstamos a familiares o amigos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

El modelo al revés


Para que exista una casa digna, se necesitan recursos. MIA busca las fuentes de financiamiento suficientes para que una familia de origen rural obtenga y construya su vivienda. Pueden ser cinco distintas: a través de un subsidio federal de la Comisión Nacional de la Vivienda, subsidios estatales, microcréditos de Grupo MIA, recursos filantrópicos y, por último, la mano de obra y recursos de las personas, que representa 5% del precio de la vivienda.

“El costo de una casa, en promedio, es de 100,000 pesos. Depende de donde esté ubicada la comunidad: no es lo mismo construir en Tula, Hidalgo, que en la Sierra de Oaxaca”, dice Calderón, cuyo emprendimiento ha sido reconocido por la Fundación Schwab, del fundador del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

Existen tres modelos de negocio: vivienda progresiva, envolvente y completa. En la primera, sólo se instala un techo, en la segunda se añaden muros y en la tercera incluye acabados. Cada fase involucra un costo de la tercera parte de los 100,000 pesos, explica el emprendedor.

“La evolución del modelo de negocio empezó con (la construcción de) los muros exteriores terminados en un espacio libre. Un loft (…) Ellos hacen sus muros exteriores, techo y pisos. Hicimos 1,600 en Oaxaca. La gente estaba contentísima.”

El número de viviendas a construir es otro factor que MIA considera, pues, entre una parcela y otra, a veces existe hasta un kilómetro de distancia.

Los estados donde MIA construyó más casas son Veracruz, Oaxaca y Puebla. Entre estos tres estados se construyen 6,000 viviendas anuales.

El lugar más difícil para construir ha sido Oaxaca por la orografía y su sistema de gobierno.

Calderón relata que existen 570 municipios en la entidad del sureste del país; 400 se rigen por usos y costumbres. Por lo tanto, su gobierno municipal dura un año.2
“Tienes que industrializar lo que nunca nadie había podido y Oaxaca es uno de los más complejos”, platica.

Existen dos elementos en perfecta armonía al interior del emprendimiento: la rentabilidad y el impacto social. Grupo MIA le apuesta a la escala para lograr la rentabilidad. La inversión inicial osciló los 500,000 dólares y tuvo un retorno “bastante rápido”.

Actualmente, la empresa crece a un ritmo de 20% anual. Calderón prevé que con el apoyo de más inversiones, tendrían un crecimiento de 100% .

Sobre el tema del clima y los fenómenos naturales, Calderón diferencia las zonas rurales de los asentamientos irregulares, es decir, las invasiones o que son de alto riesgo ante eventos climatológicos y asegura que nunca se otorgan recursos a familias en estas condiciones. “Este programa no está diseñado para la ilegalidad.”

Calderón considera que, en el combate a la marginación rural, es su responsabilidad convertirse en un aliado de todo el ecosistema social para hacer una empresa rentable, pero “tremendamente” social en México. “Hacer una vivienda en la sierra, sacar a una familia de una casa de madera y carrizo, tiene un impacto social implícito: un niño que no se moja es uno que se enferma menos.”

Fuente: http://www.forbes.com.mx/el-mexicano-que-construyo-23000-casas-dignas-para-familias-rurales/
Crédito: Staff Forbes
Sitio Web: http://www.grupomia.com/
Giro: Construcción
Ubicación: Oaxaca
Contacto: contacto@grupomia.com

domingo, junio 07, 2015

2015 - Día 158: ¡Échale! A tu Casa, emprendedor social mexicano que lucha en Silicon Valley

Desde el inicio, Francesco Piazzesi concibió el proyecto para darle una solución real al problema de la vivienda en México. 

El sueño de Francesco Piazzesi, quien participa en The Venture, la búsqueda global que Chivas realiza para encontrar y apoyar a los aspirantes a emprendedores sociales más prometedores a nivel mundial, está a punto de completarse al llegar a la votación pública, en donde se decidirá la suerte de este proyecto que se enfrenta a otras 15 startups de todo el mundo.

¡Échale! A tu Casa nació en 1997 como una ONG. Desde el inicio, Francesco Piazzesi concibió el proyecto para darle una solución real al problema de la vivienda en México. ¡Échale! A tu Casa provee un sistema de ahorro y crédito para que las familias que más lo necesitan cuenten con una vivienda digna a una tasa viable.

“Tan sólo en México tenemos un déficit de vivienda de 5 millones de casas. Lo que significa una carencia para 30 millones de personas. Nuestro objetivo más amplio es crear un fondo de vivienda a nivel mundial para las mayorías, de tal manera que a cada familia en el mundo se le pueda otorgar acceso al financiamiento y la tecnología para construir una casa, su casa”, afirma Piazzesi.

¡Échale! A tu Casa construye cada casa según las necesidades de cada familia y región, además de que durante el proceso de construcción, a cada integrante de la familia que trabaje en el proyecto se le pagan $200 pesos.

El proyecto de ¡Échale! A tu Casa se fundamenta en cuatro ejes primordiales: inclusión social, educación financiera, capacitación técnica y gracias a que es una franquicia de impacto social, las personas capacitadas pueden seguir construyendo y mejorando las viviendas de su comunidad.

La carrera por el millón

The Venture no sólo busca reconocer a los mejores emprendedores sociales, sino además llevarlos a vivir una semana de entrenamiento de negocios en Silicon Valley con la oportunidad de ganar una parte del fondo del millón de dólares.

Los finalistas fueron elegidos con base en su potencial para ser rentables como negocio y por su capacidad para ofrecer soluciones de impacto que puedan crecer y ser sustentables.

Del 11 de mayo al 14 de junio, ¡Échale! A tu Casa se enfrentará al resto de los concursantes en una votación pública, y competirá por una participación inicial de $250,000 dólares (provenientes del fondo del millón de dólares).

La final global será el 24 de julio, fecha en la que los emprendedores participarán por el remanente del fondo del millón de dólares frente a un panel de jueces expertos a nivel mundial: Sonal Shah, Ex Directora de la Oficina de Innovación Social y Participación Ciudadana en la Casa Blanca; Adrian Grenier (actor, productor y emprendedor social); Morgan Clendaniel (Editor de Fast Company’s Co.Exist) y Alex Ricard (Presidente y Director General de Pernod Ricard).

Algunos de los finalistas a los que se enfrenta ¡Échale! A tu Casa son: Arthesis, procedentes de Bulgaria, y quienes crean hermosas cubiertas para prótesis para las personas a quienes les han amputado una pierna y que quieren expresarse sin temor y de manera creativa; Diseclar, de Colombia, quienes gracias a un original proceso de manufactura, son capaces de transformar materiales de desperdicio en muebles de diseñador que pueden utilizarse en interiores y exteriores, entre otras.

Crédito: Portal Forbes Mx
Giro: Construcción
Ubicación: Cd de México

sábado, junio 06, 2015

2015 - Día 157: César Arizmendi, el fotógrafo de la época de oro

Es uno de los pocos fotógrafos que mantienen la técnica tradicional, pero ¿cuánto tiempo le queda a un oficio amenazado por la imagen digital?

Entre laberintos de libros y antiguas cámaras fotográficas, la calle de Donceles aloja el estudio Foto César. La historia en el oficio de la fotografía tradicional de César Arizmendi Guevara, propietario del lugar, data de hace más de 50 años.

Tras subir más de 40 escalones y recorrer un largo pasillo de paredes blancas en el segundo piso del edificio Plancarte y Labastida, don César nos recibe con semblante fresco en el pequeño local decorado cuidadosamente con más de 60 fotografías —todas capturadas por él— que cuelgan en las paredes.

“Ésta es una de mis favoritas”, dice don César, al tiempo que descuelga un cuadro de madera con fecha del domingo 16 de enero de 1994. “Fotografié a (Luis Donaldo) Colosio esa mañana mientras saludaba a los vecinos en la calle del Carmen”, hace una pausa y continúa: “Nadie se hubiera imaginado lo que ocurriría dos meses después.”

Por más de cinco décadas, don César ha fotografiado a diversas personalidades de la vida pública y política, deportistas, actores y, por supuesto, a sus siete hijos.

Hoy, a sus 70 años, don César sabe que el momento de la fotografía tradicional “ya pasó”, pues además de enfrentarse al desplazamiento generado por la imagen digital y la dura competencia de los fotógrafos escolares, su vista se ha deteriorado, lo que le ha impedido continuar con una de sus mayores pasiones: retocar fotografías a mano.

Foto César es uno de los pocos locales establecidos en la calle —que fue inspiración para la novela Aura, del escritor Carlos Fuentes— que aún trata de preservar el oficio de la fotografía análoga, antes de extinguirse y ser olvidado, como las imágenes que conserva en aquel cajón de recuerdos en su cuarto oscuro.

El aprendiz de fotógrafo


En abril de 1961, César, de 16 años, dejó a su madre y a sus seis hermanos menores, así como las pocas pertenencias que poseía en Tehuitzingo, Puebla, su ciudad natal, para probar “un poco de suerte” en la Ciudad de México en compañía de su padre, Julio Santiago Arizmendi.

Al poco tiempo de instalarse en la metrópoli, consiguió un trabajo como aprendiz de fotógrafo en un local en la avenida San Juan de Letrán, hoy Eje Central Lázaro Cárdenas, gracias al anuncio de un periódico.

Durante cinco años, Cecilio Santos Lazcano, su primer maestro, le enseñó el oficio. Los primeros dos años, el aspirante a fotógrafo aprendió las técnicas básicas de la fotografía; sin embargo, los 40 pesos que recibía a la semana eran insuficientes, incluso, en ocasiones para comprar comida.

“Sufrí mucho para aprender el oficio, pues cuando llegué de la provincia no sabía nada. El señor Cecilio me decía: ‘César, váyase a comer’, pero, ¿con qué? No tenía dinero. Me salía a dar la vuelta a la manzana y regresaba igual”, recuerda don César.

En los últimos tres años, el joven aprendiz se instruyó en el retoque fotográfico a mano y su salario aumentó a 50 pesos diarios. “Cuando aprendí a retocar ya podía ir al restaurante de enfrente.”

El siguiente paso en el camino del joven César fue en el estudio fotográfico New York, en la calle de Justo Sierra. Ahí perfeccionó sus habilidades durante cinco años más al lado de Hernán Cortés.

A los 26 años, con una vasta experiencia tomó una decisión: convertirse en dueño de su propio local. Con una inversión de 16,000 pesos, conseguida gracias a un tío que vivía en Estados Unidos, compró su primera cámara, películas fotográficas, lámparas, cortadoras y adquirió un espacio en la calle de Seminario (o La Moneda), donde permaneció 20 años hasta que compraron el edificio.

“En ese tiempo le sufrí mucho moralmente. Mis hijos estaban pequeños y no tenía cómo mantenerlos”, agrega don César.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo para que encontrara otro lugar en la calle de Madero esquina con Bolívar, donde permaneció 14 años más. En la década de los noventa, don César ya había logrado formar una cartera de clientes bastante sólida como para mantenerse él y a su familia.

En 2005 se mudó a Madero 66, lugar que fue su estudio hasta que el administrador del inmueble vendió la propiedad, y una vez más tuvo que mudarse. De 2011 a 2015 ocupó un estudio en Madero 67; sin embargo, la escasez de trabajo y una renta que ya no podía cubrir hicieron que analizara sus posibilidades, y en abril de este año se cambió con su hijo Uriel al espacio que ahora ocupan.

Aunque hace poco más de un mes que don César llegó al segundo piso de Donceles 74, las experiencias que ha acumulado durante estos años —asegura— “no caben en las cámaras, sólo en la memoria”. Sin embargo, explica, durante la época dorada de su oficio llegó a fotografiar hasta 20 clientes al día.

A las puertas de su negocio se daban cita principalmente estudiantes, profesionistas y, cuando trabajaba en la calle de Seminario, trabajadores de Palacio Nacional y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Entre las figuras destacadas del ámbito político que han posado para la cámara de don César están Genaro Góngora Pimentel, Alejandro Encinas, Martí Batres y Manuel Jiménez Guzmán.

Otras de las personalidades que fotografió en estos más de 50 años son Ana Gabriela Guevara, los cantantes Luis Aguilar y Cornelio Reina, así como el actor Alejandro Camacho, entre otros.

Los hijos de Francisco Villa, José Trinidad e Hipólito, fueron dos personajes con los que tuvo una relación estrecha hasta su muerte.

Mantener viva la tradición

A pesar de que la tecnología en los últimos años lo ha desplazado debido a que los clientes prefieren acudir a un estudio fotográfico en donde se utilizan técnicas digitales, don César dice que su hijo Uriel le ha ayudado a adaptar el negocio a las nuevas tendencias y confía en que él se convierta en su heredero, no sólo del local, sino también del oficio.

“Uriel es mi mano derecha. Tenemos que ser fuertes y echarle ganas con lo poco que va cayendo. Al rato que yo falle, a ver si quiere continuar”, sonríe mientras mira a su hijo, quien corta unas fotografías al fondo del estudio y asiente con la cabeza.

La fotografía digital no ha sido el único obstáculo para el negocio de don César, también los fotógrafos escolares y ambulantes, quienes ofrecen precios al mayoreo en las escuelas —comenta—, lo que les brinda una ventaja.

“Está muy competido esto. Los fotógrafos se van a la escuela. Le dan su descuento a los maestros por mayoreo y les conviene, aunque la fotografía no es de la misma calidad que como con ésta bonita”, afirma mientras toca la orilla de su cámara de madera.

En la actualidad, el maestro fotógrafo recibe de tres a cuatro clientes por día y ofrece sus servicios de lunes a sábado por costos que van desde 60 hasta 500 pesos por trabajos más especializados.

Al cuestionarle sobre si ha pensado dedicarse a otra cosa, ríe y comenta: “Para mí esto ha sido toda mi vida y será lo último. Le echaré ganas hasta el final. Me voy a retirar de aquí hasta que Dios me quite.”

El fotógrafo sabe que su estado de salud se ha deteriorado, en especial su vista, pero afirma que mientras pueda mantenerse de pie luchará para que el oficio no se extinga, aunque en la actualidad, de cada 10 clientes que lo visitan, sólo uno le pide un trabajo tradicional.

“Lo que más me gusta es retratar y atender a mis clientes. Hay que cuidarlos, ya que son pocos y hay que darles un buen servicio”, bromea.

Don César debe atender a un cliente que recién llega al pequeño local. Se levanta de su asiento, y antes de despedirse del Staff de Forbes México, comparte una última lección:

“Ojalá que no se acabe esto de lo tradicional, porque si yo tuviera un poco más de tiempo de vida, le echaría más ganas. Es difícil, no sé qué venga más adelante, pero me da gusto que mis clientes me sigan visitando. Tengo que confesar que soy pobre, pero feliz.”

Crédito: Nayeli Meza
Giro: Fotografía
Ubicación: Cd de México
Fotografía: Julio Hernández

sábado, mayo 30, 2015

2015 - Día 150: My Coffee Box: café de Chiapas para el mundo

My Coffee Box es un club de café orgánico de Chiapas; el objetivo es llevar la producción local a todo el mundo y aumentar hasta en 40% las ganancias de los productores.

A finales de 2011, Luis Miguel Coutiño invirtió los ahorros para su boda en una revista de cine que quebró en menos de tres meses. “Consíguete un empleo”, replicó su prometida, pero él se opuso a trabajar para un jefe.

La alternativa fue crear un club de café orgánico de pequeños productores chiapanecos que ahora tiene alcances globales gracias a una alianza con FedEx. Y aunque han logrado vender el café en 64 ciudades de ocho países alrededor del mundo, su historia de emprendimiento también implicó tragos amargos.

“En este mundo del emprendimiento, el éxito está representado por no tener un trabajo y un jefe. Entonces, cuando mi novia dijo eso, me dolió mucho, ¡hasta el alma! Pensé: "ya soy un emprendedor fracasado”, recordó Luis Miguel en entrevista con Forbes México.

Durante 2012 trabajó como tutor para planes de negocios en la incubadora empresarial de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach). Mientras asesoraba estudiantes, en febrero de 2013 llegó la iniciativa para emprendedores Startup Weekend, que organiza rondas intensivas de creación de startups. El reto que proponían era crear un modelo de negocio en 54 horas. Él pensó que no era posible, pues eso tardaba, mínimo, seis meses en cobrar vida.

Solución global para un problema local

Coutiño no sabía por dónde comenzar, pero Berenice Ruiz, su prometida, sí. Ella trabajaba en una institución gubernamental con productores de café y conocía muy bien los problemas que enfrentaban al comercializar el producto tostado: el desfase entre pagos de los supermercados y la competitividad de las grandes empresas con grandes recursos disponibles para implementar nuevas estrategias.

“Los productores no tenían una forma fácil de entrar al mercado. Siempre iban a los supermercados, y cuando les decían la cantidad de toneladas que producirían, ellos respondían: ‘OK, mándalas, pero te vamos a pagar dentro de 90 a 120 días’.”

Entonces el plan de Luis Miguel fue crear un modelo de negocio en que los pequeños productores eviten el proceso de intermediación convencional y su café tostado llegue directamente a la casa del cliente.

Como parte de la estrategia, primero barajó nombres en español para el emprendimiento, pero si el reto implicaba solucionar este problema local con una propuesta global, Coutiño tenía que usar un lenguaje que llegara a todos: el inglés. Así eligió My Coffee Box y creo el concepto: un club de café orgánico hecho por pequeños productores de Chiapas que se oferta por internet.

Al cierre del concurso, recuerda Coutiño, lanzaron el portal. Esa misma tarde generaron cuatro ventas en línea.

Café tostado a la puerta de tu casa

Coutiño renunció a su empleo como asesor y se enfocó en Mycoffebox.com, con una inversión de 50,000 pesos. Mes y medio después del evento recibió 35,000 dólares del fondo 500 Startups, además de un curso en la Ciudad de México para acelerar su negocio.

Durante la capacitación, al ver los corporativos en el Distrito Federal, Luis Miguel no perdió el tiempo: entraba a las recepciones y, si veía que nadie lo atendía o la recepción estaba sola, cogía el teléfono y marcaba al departamento de ventas en busca de una cita o, por lo menos, “5 minutos” para que algún ejecutivo escuchara su propuesta.

Así fue como consiguió el acuerdo con FedEx, una de las empresas transportistas más grandes a nivel mundial, que presta servicios en más de 127 países.

Con ayuda de esta empresa, Mycoffeebox.com ofrece una cobertura de 98% del territorio en México, con un tiempo de entrega de 1 a 2 días hábiles. A nivel internacional, el lapso es de 4 a 6 días hábiles.

Cada mes, esta startup mexicana envía una de sus 14 marcas artesanales a sus suscriptores dentro de su caja con café tostado orgánico que suman, en total, 350 kilos por mes. La finalidad de enviar distintos cafés a sus clientes es difundir el portafolio de productores chiapanecos, y que más adelante los clientes puedan eligir su café favorito.

El emprendimiento tiene una cartera de 400 suscriptores recurrentes, 600 clientes activos (ocasionales). Transportan a 64 ciudades y han enviado productos a 8 países como Francia, España, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, a través de su sistema de regalos.

La diferencia y ganancia de My Coffee Box habita en el valor agregado del café. La bolsa de empaque cuenta hasta con el teléfono del productor. Esta estrategia pretende romper con la compra de café como materia prima que dan márgenes menores de ganancia y desincentivan el consumo interno del producto terminado.

Coutiño asegura que, bajo su esquema, los pequeños productores pueden aumentar sus ganancias en 40%.

La idea de ofertar productos adicionales responde a una búsqueda de ganancia que no perjudique a los pequeños productores. También utilizan la opción para oficina con un mayor gramaje y cuentan con planes semanales.

Los gastos de envío, que se incluyen en el pedido, oscilan los 200 pesos por 500 gramos de café. Éste puede ser de grano, molido medio, molido fino para espresso y grueso para prensa francesa.

Confianza y plagas, los retos

Uno de los principales retos para convencer a los productores de comercializar sus productos a través de Mycoffeebox.com, era ganarse su confianza. La incredulidad en el rostro de los cafetaleros exigía a Coutiño, con cartera en mano, repetir que compraría su producto tostado, que significaría 3 veces más ganancias para ellos en comparación con lo que obtenían al vender como materia prima su café a exportadores.

Pese al descenso en la demanda de commodities desde 2012 en los mercados internacionales, el mayor reto de los productores no ha sido los precios, sino un hongo que ha afectado las plantas del café al sur de México y Centroamérica.


“La roya está afectando al 60% de la producción en Chiapas. El problema para los productores con este hongo ha sido el volumen de plantas que tienen.”

El gobierno de Chiapas destina cerca de 30 millones de plantas para la renovación de cafetales en la entidad, cifra que es tres veces mayor a lo que se entregó en 2013, sin embargo algunos productores siguen sin renovar las plantas y continúan siendo vulnerables a la roya.

No obstante, los pequeños productores de My Coffee Box deben cumplir con un proceso de renovación de plantas para que puedan ser incluidos en el portafolio de Coutiño.

Ampliar el portafolio fuera de Chiapas

Para el segundo semestre de 2015, My Coffee Box espera realizar una ronda de inversión de 50,000 dólares. La liquidez será para incluir en su portafolio a pequeños productores de Oaxaca, Veracruz y Guerrero.

Luis Miguel, que ahora es padre de familia, sabe que el mercado de café en México enfrenta múltiples retos comerciales y biológicos, pero el más importante, es el cambio de conciencia entre los mexicanos para que consuman productos nacionales que beneficien a la economía interna.

“Que los consumidores tengan un despertar para ayudarnos entre nosotros. Podemos salir adelante como país. Es algo tan simple como la tacita de café en la mañana, pero sabes que estás apoyando algo local.”

Giro: Alimento, Café
Ubicación: Chiapas

domingo, mayo 24, 2015

2015 - Día 144: Señor Pago lleva el banco a tu negocio

Señor Pago es un sistema de cobro con tarjeta de crédito y débito dirigido a un mercado popular.

¿No tienes cuenta en el banco ni estás dado de alta en Hacienda? Con este sistema puedes hacer cobros a tarjetas de crédito y débito de tus clientes. A cambio pagas una comisión de 3.6% de cada venta cobrada.

Señor Pago es un sistema de cobro con tarjeta de crédito y débito dirigido a un mercado popular, cuyo objetivo es facilitar a las personas el uso y aprovechamiento de herramientas de pago bancarias, sin el requisito de tener una cuenta en el banco o estar dadas de alta ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

De acuerdo con Pablo González Vargas, director general de Señor Pago, además de facilitar el cobro con tarjeta y la disposición de efectivo, se busca que los usuarios de este sistema entiendan los beneficios de la bancarización de sus negocios y de sus finanzas.

Señor Pago fue pensado específicamente para la población mexicana, explica Pablo González. “Pensamos que si queremos hacer que crezca este negocio, entonces hay que tropicalizarlo a México. Debemos cambiar toda la estrategia de la empresa y tenemos que hacer un producto que lo puedas comprar sin que tengas una cuenta de banco, sin que tengas RFC (70% de la población), que lo puedas activar en cinco minutos ahí mismo, que no tengas que visitar una sucursal bancaria, que no tengas que firmar un contrato o papel.”

Con ese pensamiento fue que durante todo 2014 se desarrolló Señor Pago, un producto lanzado en enero de 2015.

Se trata de un lector de tarjetas bancarias (de débito o crédito) para teléfonos inteligentes o tabletas, con una tarjeta de débito respaldada por MasterCard. Su forma de operar es muy sencilla: se compra a través de internet o en centros de distribución Nextel, se activa inmediatamente, se conecta al teléfono o tableta y se puede empezar a cobrar.

Los usuarios de Señor Pago pueden disponer de su dinero en 24 horas en cajas de tiendas de autoservicio, tienda de conveniencia y cajeros automáticos. Además pueden pagar con su tarjeta en las tiendas de autoservicio y en todos los establecimientos donde acepten plásticos MasterCard.

Otra ventaja de este sistema es que la tarjeta de Señor Pago sólo tendrá el dinero disponible cuando el usuario lo decida. A través de un botón en la aplicación instalada en el teléfono o tableta, el titular del plástico podrá enviar el dinero a su tarjeta cuando lo vaya a utilizar.

El dinero cobrado con este sistema se deposita en una cuenta concentrada manejada por Banorte, con toda la seguridad que implica una cuenta de este tipo. Y para disponer de él, el usuario sólo debe apretar el botón “mandar dinero” para que electrónicamente sea transferido al saldo en su plástico.

Este sistema no tiene plazos forzosos ni pagos mensuales; únicamente aplica dos comisiones: un cobro de 3.6% por cada venta cobrada con este sistema y 10 pesos cada vez que el usuario traslada el dinero a su tarjeta.

Es un dispositivo que permite a prácticamente cualquier vendedor o prestador de servicio independiente cobrar mediante tarjetas bancarias, sin tener cuenta en el banco.

Entre los planes a futuro de Señor Pago están la venta de recargas electrónicas para teléfonos celulares y otorgar microcréditos para usuarios que hayan utilizado el sistema por lo menos tres meses. Actualmente cuenta con 10,000 dispositivos activos en todo el país.

Fuente: http://www.forbes.com.mx/senor-pago-lleva-el-banco-a-tu-negocio/
Crédito: Jesús Eduardo López Loyola
Sitio Web: https://senorpago.com/
Giro: Financiero
Ubicación: Cd de México