viernes, julio 13, 2012

Día 195: Ecoaid, Emprende con conciencia ecológica.

El verde no es sólo un color, sino una forma de vida y de hacer negocios.

Después de tomar su bebida, algunas personas los tiran al basurero; otros, los vuelven a ocupar para almacenar líquidos; incluso, hay quienes los utilizan para jugar una “cascarita” de futbol. Sin embargo, sólo se recicló el 20% de los 7,800 millones de envases de plástico PET desechados el año pasado en México.

Lo peor de esta situación es que este material (tereftalato de polietileno o PET) tarda hasta 500 años en desintegrarse. Mientras tanto, millones de envases inundan no sólo los tiraderos de basura, sino las calles de las ciudades, generando focos de contaminación.

¿Oportunidad de negocios? Sí. Pero Daniela Van Beuren, socia fundadora deEcoaid, vio más allá. Su empresa no sólo se dedica a comercializar artículos –como bolsas y estuches– fabricados con 100% PET post consumo, reciclado y reciclable, sino más bien está enfocada en la educación ambiental por medio de soluciones sustentables.

“Nosotros pensamos que los problemas ambientales son consecuencia, en gran medida, de la ignorancia y falta de conciencia, así como del desconocimiento respecto a la existencia de alternativas”, dice. Por lo que decidió apartar algunas horas de su jornada para emprender un proyecto como una solución frente a esta problemática.

Así, en 2008, esta administradora de empresas y fan de piezas de arte comenzó, junto con una amiga, a materializar esta idea. “En un principio me hice cargo de la elaboración de las bolsas, mientas que mi socia se concentró en la labor educativa. Después, le compré su parte del negocio y fue entonces cuando empezamos crecer”, cuenta la emprendedora.

De la idea al negocio

El primer reto a resolver consistió en encontrar proveedores de materia prima reciclada –en este caso, fibra de PET– apta para elaborar material textil tejido, resistente y con la garantía de que fuera post consumo. Esto para elaborar bolsas versátiles que cumplieran con la función de transportar desde los artículos del supermercado hasta una laptop.

La idea de producir esta línea de artículos surgió a partir de un viaje que Daniela hizo con su esposo al extranjero. En aquella ocasión, notó que en varias tiendas ya no daban bolsas de plástico a los clientes para llevar la mercancía adquirida. Ahora esta tendencia comienza a llevarse a cabo en México.

Después de analizar algunas opciones chinas y nacionales –que no cumplían con la calidad deseada o se trataba de fibras cortas no textiles que sólo servían como relleno–, Van Beuren encontró lo que buscaba. “El hecho de darle otro uso final al PET abre un nuevo mercado en el país”, asegura.

Por otro lado, la empresaria observa que hay escasez de algodón a nivel internacional y que países productores como Pakistán, China e India están reservando su material para consumo interno. Esto ha provocado que los precios de los insumos textiles se incrementen. Sin embargo, Ecoaid apostó por utilizar un algodón reciclado, siguiendo la filosofía de no extraer materia prima virgen.

Productos reciclados y reciclables

Las bolsas de Ecoaid no sólo están hechas de PET reciclado, sino que también son reciclables. A través de un triturado más fino, se pueden convertir, por ejemplo, en material de relleno para sofá. Aunque con este proceso pierde algunas características en pequeños porcentajes: “la primera vez es textil, la segunda es relleno y la tercera es una fibra más tosca o hasta material para evitar el filtrado”, explica la fundadora de la empresa.

Con los rollos de tela se puede fabricar, además de bolsas, una serie de artículos como estuches, cosmetiqueras, porta-cilidros, loncheras, gabardinas, etc. Es decir, todo producto textil similar a lo que se produce con poliéster. “El calibre que utilizamos es el más delgado, pero también los hay gruesos y con ellos se elaboran vestiduras de automóviles”, explica Van Beuren.

En cuanto a resistencia y calidad, estas bolsas cuentan con ambas características. En pruebas realizadas se comprobó una capacidad de carga de hasta 26 kilos. También cuentan con el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) por parte del Centro de Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable (CADIS). Esto permite conocer y cuantificar diferentes impactos ambientales y, de esta manera, determinar la Huella Ambiental de un producto.

Los artículos de Ecoaid se venden a través de su sitio Web (http://ecoaid.com.mx). En cuanto a publicidad y mercadotecnia, la recomendación boca en boca y anuncios patrocinados en Google han dejado buenos resultados. Otra línea de negocios por explorar es atender la demanda de clientes empresariales. “Nos buscan algunas compañías para que hagamos diseños con sus logotipos y colores corporativos”, dice la emprendedora.

Para Van Beuren, este proyecto “se trata de un ejercicio de inversión porque esto lo hago por convicción, porque me apasiona y porque mi misión no es vender bolsas, sino ser una empresa seria en lo ecológico. Ecoaid es una semilla a plantar en cada ser humano, una semilla que pueda generar una conciencia ecológica”.

Los retos están claros: seguir analizando el comportamiento del mercado, el movimiento del precio de los insumos y, por supuesto, competir frente a la oferta barata que hay.

“Los mejores aliados para desarrollar este proyecto son todas las personas con las que he convivido, ya que han aportado mucho al negocio. Al final, te das cuenta que estás tocando fibras sensibles, por lo que la gente siempre tiene una respuesta positiva”, concluye la socia fundadora de Ecoaid.

Fuente: http://www.soyentrepreneur.com
Crédito: Germ
Site: http://ecoaid.com.mx/
Empresa: Ecoaid
Fundación: 2008
Giro: Reciclaje
Ubicación: Cd. de México
Contacto: contacto@ecoaid.com.mx

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